Siro Barro, Socio del Departamento Fiscal, comenta una reciente sentencia del Tribunal Supremo que flexibiliza uno de los requisitos clave para acceder a los incentivos fiscales de la “Empresa familiar”. El Alto Tribunal admite que, para considerar que estamos ante una actividad de arrendamiento de inmuebles, que conlleva la existencia de un empleado a jornada completa, basta con un único empleado para todo el grupo, sin necesidad de que cada sociedad cuente con el suyo propio. Una interpretación que abre la puerta a estructurar de forma más eficiente la actividad de arrendamiento dentro de los grupos familiares y a acceder a los incentivos fiscales a la “Empresa familiar.”
